Pensar en conseguir un crédito hipotecario no es fácil y decidir cuál elegir tampoco, por eso te ayudaremos con algunos consejos prácticos para que tomes la mejor decisión.

Todos soñamos con tener nuestra propia casa, con dejar de pagar renta, dejar la morada de nuestras padres o mudarnos a otro lugar, sin embargo, comprar una casa no es tan fácil como comprar una soda o un café, ya que la inversión que requeriremos será mayúscula y no cualquier persona puede comprar una casa con un solo pago, así que necesitaremos de un crédito hipotecario, pero ¿cómo elegirlo?

Nuestro país nos brinda diversas opciones mediante las cuáles podemos obtener un crédito y hacernos de una vivienda, ya sea nueva o usada. Distintas entidades hipotecarias, financieras y organismos públicos de vivienda (Infonavit, Fovissste) pueden ayudarnos a obtener el capital necesario para hacernos de nuestro patrimonio o para comenzar a construir uno, así como para ampliarlo o remodelarlo, e incluso para adquirir una segunda vivienda.

Las entidades financieras han flexibilizado los requisitos necesarios para el otorgamiento de créditos hipotecarios en los últimos meses. Anteriormente no podías sumar el ingreso de toda la familia para demostrar tus ingresos, incluso cuando tus familiares o pareja fueren derechohabientes del Infonavit, pero ahora existe esa opción para comprobar el capital con el que cuentas para cumplir las cuotas del préstamo. Además, ya existen varias opciones de crédito para profesionistas freelance o para toda persona que no tiene forma de comprobar ingresos económicos formales.

Elegir qué casa queremos comprar es una ardua tarea en la que debemos considerar variables como la ubicación, el transporte, la iluminación, seguridad, nuestras actividades diarias e incluso la plusvalía del inmueble. Comprar una casa es una inversión a futuro muy importante que comienza desde el momento en el que contratamos un crédito hipotecario, una decisión personalizada para la que hay que tomar en cuenta los siguientes elementos:

Enganche: Siempre es recomendable ahorrar para cualquier imprevisto, pero en el caso de la adquisición de un inmueble, nuestros ahorros pueden tener un gran significado, ya que cuanto mayor sea nuestro enganche, menor será el financiamiento que deberemos solicitar y menor la cuota mensual por cubrir. Sin embargo, si la propiedad que planeas adquirir es muy costosa o no puedes dar un enganche mayor al 10%, no te preocupes, existen entidades financieras que otorgan un mayor porcentaje del valor de la vivienda a financiar solicitando un menor enganche, pero esto se traduce en un costo financiero más elevado (mayor monto en intereses y por ende una vivienda más cara).

Capacidad de pago: Antes de adquirir un crédito debemos realizar un análisis del presupuesto con el que contamos, determinar nuestros ingresos con base en los gastos cotidianos. Debemos ser realistas y considerar que con un ingreso mensual de 20 mil pesos o menos sería muy complicado adquirir una vivienda con un valor de 3 millones de pesos o más, sobre todo si nuestro enganche fuera menor al 25%.

Organismos como la Condusef recomiendan destinar al menos el 30% del ingreso mensual a cubrir el pago de una hipoteca, siempre y cuando esto no implique quedar en números rojos y no poder solventar nuestros pasivos comunes.

Plazo: El Infonavit y Fovissste pueden ofrecer plazos de hasta 30 años, mientras que muchos organismos privados contemplan plazos mucho menores (de 5 a 20 años). Como lo mencionamos en el punto anterior, a menor plazo de crédito, mayor monto en el pago mensual. Sin embargo, en muchos casos, entre menor sea el plazo de crédito, menor es el monto de intereses pagados, por lo que la vivienda resulta mucho menos costosa. Te recomendamos realizar un plan de ahorro que te permita solventar el pago inicial del crédito hipotecario (menos del 30% del valor de la vivienda).

Pagos anticipados: Algunos bancos o entidades prestadoras penalizan el adelanto de pagos, sin embargo, si tu crédito hipotecario no impide que puedas adelantar pagos, hazlo inmediatamente para reducir el costo financiero de la deuda.

Tasa de interés fija, variable o mixta: Generalmente, las instituciones financieras utilizan estos 3 tipos de tasa de interés. La tasa de interés fija te da la tranquilidad de saber que tu crédito se mantendrá sin variaciones, mientras que las tasas mixtas o variables pueden permitir que tu crédito se encarezca o disminuya dependiendo de los mercados financieros, sabiendo esto, toma la mejor decisión.

Estos son algunos de los elementos más importantes al momento de elegir un crédito hipotecario, recuerda poner especial atención a las letras chiquitas de cualquier contrato, sobre todo si estás pensando en adelantar pagos.

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